AGL202_Pueblos Originarios y Agricultura

Integrantes: Felipe del Valle B.; Sebastián Fernandez M.; Nicolás Gajardo R.; Oscar Guzmán U.; Cristóbal Mohr S.

Friday, October 06, 2006

Desarrollo

Actualmente todavía existen algunos pueblos originarios los cuales muchos de ellos siguen practicando la agricultura. Muchas técnicas de cultivo son admiradas hasta el día de hoy, como por ejemplo las terrazas de los aymaras o los sistemas de regadío de los diaguitas. Es por eso que queremos analizar los principales pueblos originarios de Chile y su situación actual, analizando las distintas prácticas agrícolas que realizaban, que muchas de ellas hasta el día de hoy ocupan.

Aymaras

Durante las últimas décadas, al tradicional aislamiento del pueblo Aymará, se ha sumado un creciente proceso de aculturación, incrementado por la mayor movilidad de sus integrantes. Este proceso tiene como consecuencia el uso cada vez menor de la lengua aymará, y además han ido perdiendo su relación con la agricultura debido a que muchos han abandonado la agricultura buscando nuevas oportunidades. Una de las razones por las cuales han dejado la agricultura es muchas veces por la falta de agua para sus cultivos, o bien por los bajos rendimientos obtenidos debido a la falta de conocimientos. Actualmente los que siguen practicando la agricultura cultivan varias especies, entre ellas están: maíz, papas, algunas hortalizas de grano como haba y arveja, orégano y cultivos forrajeros como la alfalfa para el ganado.
Muchos de estos cultivos los realizan utilizando la técnica de terrazas, la cual es desarrollada muy frecuentemente en los Andes desde tiempos preincaicos, por medio de la cual se corta el perfil de una pendiente de manera escalonada, para usar el suelo horizontal sin ningún riesgo significativo de erosión del suelo en las montañas, permitiendo además de utilizar de una manera mas eficiente el agua. Con este técnica de cultivo la erosión va disminuir considerablemente por lo tanto el impacto al medio ambiente va ser menor. Para los aymaras es muy importante una buena construcción de estas terrazas, ya que en la medida en que lo hagan van a ir acercándose hacia un desarrollo sostenible. Lo que ellos hacen es construir las terrazas comenzando desde la parte baja hacia la alta. El ancho de la terraza puede ser variable, pero por lo general son de 2,5 m hasta 6 m. Luego con el objeto de no perder la escasa capa de suelo fértil, sacan ésta y la almacenan en la parte alta donde se efectuará el corte. Además ellos compactan el borde de la terraza (para que no se derrumbe), usando empotrados de piedras o ramas, así se asegura. Con esto se aseguran que la terraza no se desarmará. Después de esto emparejan usando caballos con arados de tiro, y luego colocan la capa de tierra fértil que se sacó al principio, la cual será esparcida sobre la terraza. Los aymaras usan como abonos el guano o rastrojos agrícolas, para así tener una tierra buena y rica en nutrientes para los cultivos. Con esto también mejoran la estructura del suelo.
Últimamente se han creado nuevos proyectos dirigidos a mejorar la calidad de estos agricultores. Uno de estos proyectos se creo el año pasado en donde más de 15 familias de origen aymará podrán mirar el futuro con mayor optimismo, gracias a la construcción de obras de riego, que permitirán mejorar su producción agrícola y su calidad de vida. La obra fue inaugurada por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), la cual contempló el revestimiento de 750 metros del Canal matriz Ancacollo. Pero no todo es color de rosa actualmente para el pueblo aymará. Esto debido a que manejos deficientes de los cultivos hacen qué los agricultores no puedan rentan con su actividad productiva, por lo cual es necesario que el programa especial de apoyo al desarrollo productivo de los campesinos de los pueblos indígenas de Chile, llegue a todas las comunidades de indígenas, ya que así es la única manera de mejorar sus ingresos y la situación de sus predios. Por lo tanto a través de una serie de acciones entre las que se destacan el mejoramiento o la introducción de inversiones modernizando (como programas para que produzcan productos orgánicos), se ira mejorando la situación actual de pobreza en que la mayoría vive. Así entonces van a poder tener una agricultura sustentable y además manteniendo la conservación del suelo, y tratando de seguir con esa convivencia armónica entre los aymaras y su medio ambiente.



Terrazas



Quechuas

En la comuna de Ollagüe, provincia de El Loa, II Región se encuentra la comunidad más grande de quechuas. En su inicio eran pequeños grupos de cazadores recolectores. En su evolución como pueblo originario mostraron procesos de domesticación de animales y plantas consolidando un sistema de vida agropastoril.
De las principales políticas legales que han afectado al pueblo Quechua esta la del Código de Aguas que ha concedido a empresas mineras gran parte de este escaso recurso en la zona norte, impidiendo el uso adecuado para las actividades agropastoriles de las familias de la zona desconociendo los derechos ancestrales de esta comunidad motivo por el cual a habido un incremento de migraciones de ésta localidad hacia la ciudad de Calama.
El territorio de la comunidad Quechua, aparte de la localidad de Ollagüe se extiende a los sectores de los ríos Loa, quebradas, vegas, aguadas, bebederos, llaretales y cerros de la región, allí se practican las actividades de cultivo, pastoreo en las praderas y bofedales, pesca, aprovechamiento de canteras, explotación de minerales y recolección de plantas medicinales, entre otras actividades económicas. Cabe destacar que los quechuas han domesticado y adaptado plantas en la región andina, demostrando así que el poblador antiguo manejaba muy bien la diversidad ecológica y sus posibilidades. Cada nicho ecológico ofrece una variedad de productos agrícolas , como el caso de la papa que junto a ulluku o papalisa (tubéculos), quina y qañawa (quenopodáceas), y el tarwi (leguminosa) fueron la base de la alimentación y del desarrollo de la agricultura altiplánica. En el caso de los valles, los productos autóctonos más conocidos son: la coca, maíz, ají, camote, maní; frutas diversas como la chirimoya y muchos productos más.Hoy en día los quechuas no cultivan más que una parte relativamente pequeña de la tierra que cultivaban sus antepasados, descendientes de la civilización inca, que utilizaban la técnica de regadío de la seca estepa montañosa mediante un complicado sistema de canales y terrazas. Gracias al manejo de estas tecnologías consiguió resultados espectaculares en la domesticación de esas plantas. Los logros del pasado siguen siendo perceptibles, pese a que tras la conquista española se abandonaron zonas cultivadas y se introdujeron nuevas especies vegetales y animales, la base de la alimentación en la zona andina la sigue ofreciendo, en buena medida, la producción y consumo de especies nativas.Ya en el año 500 a de J.C. los quechuas habían domesticado la llama. El estiercol de llama se utilizaba como fertilizante y como combustible para las hogueras. Pero donde mejor se estima el valor de la llama es como animal de carga; capaces de llevar pequeños fardos a través de los largos y peligrosos senderos de la montaña, estos animales no requieren ningún cuidado especial, ellos mismos se alimentan por el camino. En el invierno se pueden ver frecuentemente grandes hileras de llamas que descienden de las altas punas a los valles cargadas de sal y patatas.Se cree que fueron los primeros en cultivar la patata. Pero aparte de su valor inmediato, los quechuas descubrieron un sistema para conservar su contenido nutritivo, sistema que se sigue practicando en la actualidad. Exponiendo las patatas a las heladas nocturnas y luego al calor del día y pisandolas más tarde para extraerles la humedad, los indios produjeron la chuna, una comida negra y desidratada muy ligera, fácil de almacenar y que puede conservarse indefinidamente.


Diaguitas

Los diaguitas vivieron de la agricultura. Ellos construyeron eficientes sistemas de regadío que les permitió cultivar una gran variedad de productos. Esto se debió a que Al tener tan poca agua, debieron construir canales y acequias para el riego, tan eficaces que en algunos lugares se siguen utilizando. Entre las especies que cultivaban se encuentran: maíz, quinua, porotos y zapallos
No esta claro aún si junto con la agricultura practicaron también la ganadería, la que sí fue definitivamente integrada a la economía local con la llegada de los incas. Se sabe que criaron llamas y guanacos, de los que obtuvieron carne y lana lo que les permitía alimentarse y realizar tejidos de excelente calidad. El mar ofreció a estas poblaciones una gran cantidad de recursos, debido a la gran diversidad de especies que había. Para explotar especies de mar adentro, empleaban balsas con dos flotadores hechos cuero de lobo marino.
Actualmente la zona donde ellos habitaban es casi un desierto Los estudios de Ana María Lorandi, entre otros revelan que los actualmente muy áridos cuando no, directamente desérticos, territorios que poblaron los paziocas eran, zonas fértiles en gran parte pobladas por bosques de "algarrobo”(Prosopis nigra), la desertización fue consecuencia inmediata de la invasión española: en primer lugar los españoles talaron ó incendiaron las tierras para derrotar mediante el hambre a los paziocas, una vez derrotados estos pueblos originarios, los conquistadores introdujeron masivamente caprinos y ovinos que llevados a una práctica de sobrepastoreo.

Atacameños


La estrecha vinculación de las comunidades atacameñas con el medio ambiente está dada por actividades agropecuarias, el aprovechamiento racional del recurso hídrico, las actividades de pastoreo en zonas de vegas y bojedales y, en general, por el uso del territorio en la forma de ocupación de pisos ecológicos complementarios, basado en el sistema trashumancia entre la invernada y la veranada. Los integrantes de dichas comunidades viven en condiciones de extrema pobreza, la cual se expresa en insuficiencia de ingresos, graves deficiencias en materia de agua potable y alcantarillado, salud, alimentación, vivienda, administración de justicia, infraestructura vial y comunitaria, tecnología agrícola y obras de regadío, falencias que requieren para su superación de una coordinación efectiva de los programas que el Estado desarrolla en la zona, así como la orientación de la inversión privada que allí pueda realizarse.
El patrón de integración regional Atacameño, tendrá relación con la vida rural de los pequeños productores. Alrededor de 1930, los pobladores de Atacama se ocupaban en actividades agrarias, arriería, crianza de animales, etc. Con la intensa, incorporación de elementos occidentales, la población indígena experimentó un intenso proceso de cambios culturales y sociales.
En materia de legislación, no existió una preocupación por lo indígena, fundamentalmente de sus comunidades, recursos naturales y abastecimientos de agua.
Entre las diversas demandas Atacameña, se encuentran algunas relacionadas con la constitución y saneamiento de las tierras reivindicadas por las comunidades indígenas, bajo un criterio de coherencia territorial, reconocimiento y resguardo del territorio patrimonial Atacameño, evitar el otorgamiento de las tierras a terceros, reconocimiento, respeto y protección de la cultura Atacameña.


Pueblo Rapa Nui

La agricultura constituyó una actividad económica importante y se desarrolló a partir de los recursos vegetales introducidos por los colonos, con una tecnología que permitió enfrentar y adaptarse a las características del terreno y condiciones climáticas. Al pasar de los siglos -debido a la sobre explotación del medio- se desarrollaron nuevos sistemas de cultivo como las estructuras de piedra circulares llamadas manavai, que lograban mayor producción y protección de los mismos. A pesar de su clima subtropical y, a diferencia de otras islas polinésicas, esta Isla presenta una mínima complejidad ecológica y una gran pobreza en su diversidad florística. El 90% de la superficie de la isla es una sabana seca con un estrato herbáceo abundante compuesto mayoritariamente por gramíneas introducidas, entre las que se intercalan ocasionales matorrales y bosquetes con especies también exóticas.
Cabe destacar que los manavai son como invernaderos que se encuentran presentes a lo largo de toda la costa y consisten en estructuras de piedra circulares de entre 1 y 3 metros de diámetro, que normalmente soportan plantas más altas como los plataneros, aunque se cree que existe la posibilidad de que fueran utilizados para la propagación (y protección contra el viento) de plantas jóvenes y conservación de la humedad de la tierra. Los pu’u eran pequeñas áreas de cultivo similares a los manavai pero de menor diámetro, de aproximadamente 60 cm.



Manavai



Mapuches


Los mapuches o mapuche son un pueblo originario que habita originalmente la zona centro-sur de Chile y de Argentina. Su nombre significa "gente de la tierra" y proviene del mapudungun; mapu, "tierra", "territorio" y che, "gente".
Según el Censo 2002, existen 604.349 mapuches, aproximadamente un 4% del total de la población total. Representan el 87,3% de la población indígena. Están ubicados principalmente en las zonas rurales de la IX región, así como grupos importantes en la X región y Región Metropolitana. La base de la economía mapuche era la agricultura que, según las áreas geográficas en que se ubicaban los grupos, era practicada de diferentes formas: entre los ríos La Ligua y Cachapoal, dependían de la irrigación artificial; al sur del Cachapoal y hasta el río Biobío, de la de secano, y al sur del Biobío, de la agricultura de roza, en el cual los terrenos se desbrozan por medio del fuego y se cultivan de manera discontinua, lo que implica períodos de barbechos más largos que la duración del propio cultivo. Los ambientes en los que se desenvolvió la cultura Mapuche en Chile, permitieron el desarrollo de una agricultura en pequeña escala con cultivos de maíz, papa, quínoa, y ají entre otros. Los instrumentos agrícolas (de muy poca elaboración) eran un palo aguzado que se utilizaba para abrir agujeros e introducir las semillas; una piedra atada a un mango para romper los terrones, y una horqueta hecha de madera para arar la tierra.
Cazaban guanacos, huemules y roedores, y de la costa lograban extraer pescados y mariscos. Poseían, además, rebaños de ovejas, pero ellas rara vez eran sacrificadas, pues se reservaban como moneda de cambio para comprar a las novias y también para obtener lana.
En la actualidad, lo mapuches están luchando por la conservación de sus tierras. A veces, tratan de hacer valer sus derechos por medio de violentas manifestaciones. Todavía se dedican a la agricultura tradicional a pequeña escala y tratan de mantener vivas sus tradiciones. Actualmente se dedican principalmente a la producción de trigo, avena, papas y de hortalizas en pequeños huertos. Pocos tienen una yunta de bueyes y sólo algunos tienen otros vacunos y caballares. En algunos sitios crían cabras (zonas cordilleranas) u ovejas. Estas actividades son complementadas con algunas aves y cerdos para el consumo, con la recolección y la pequeña producción artesanal. Además los mapuche se han ido integrando al mundo actual firmando contratos con empresas para producir productos organicos o productos con el sello que garantizará la calidad de hortalizas orgánicas, hierbas medicinales, frutales menores, miel, aves de corral, ovinos, productos de recolección local como avellanas, mora o murta y hongos changle y digüeñes. Este sello de calidad indicará que estos productos son típicos de la zona, producidos por pequeños agricultores y mediante procesos respetuosos del medio ambiente.
La idea del proyecto consiste en apoyar la cadena de valor que va desde el pequeño agricultor mapuche hasta su llegada a distintos tipos de consumidores. También incluye el mejoramiento productivo, introduciendo el modelo de Buenas Prácticas Agrícolas, así como principios de Producción Limpia y Producción Orgánica. con esto se busca generar las condiciones para una mejor inserción del agricultor y la familia mapuche en los sistemas de mercado moderno, con lo cual se potencia su actividad económica y se generan condiciones para una mejor calidad de vida, respetando, en el proceso, las particularidades de su identidad cultural mapuche.



Mapuches



Nota: para amenizar la lectura, al final de la página, pueden poner play y escucharan una canción de Illapu